Fuera del Box #000

¿Por qué estamos haciendo esto?

Fuera del Box nace para hablar de lo que construimos entrenando y de todo lo que ese proceso puede enseñarnos cuando salimos por la puerta.

Por Fer y Fran7 min de lectura
EntrenamientoSaludBienestar
Fer y Fran en Belize box Silla con balones medicinales.

Antes de hablar de cómo entrenar mejor, queríamos explicar por qué creemos que merece la pena hablar de entrenamiento más allá de marcas, repeticiones o resultados.

Hay una pregunta que deberíamos responder antes de empezar a enviarte algo cada semana:

¿Por qué otro espacio sobre entrenamiento?

La respuesta tiene mucho que ver con por qué existe Belize box.

Todo empezó entrenando juntos

Durante muchos años hemos entrenado juntos. Y muchos años significan también muchas etapas diferentes de nuestra vida.

Han cambiado nuestros objetivos, nuestras preocupaciones, el tiempo disponible y hasta nuestra manera de entender el entrenamiento.

Ha habido épocas de querer mejorar marcas y días de darlo absolutamente todo. Pero también ha habido días en los que entrenar era, sencillamente, esa hora que necesitábamos.

Una hora en la que los problemas de fuera seguían existiendo, pero durante un rato dejaban de ocuparlo todo. A veces salíamos con una solución. Otras, simplemente con otra perspectiva. Y muchas veces, bastante más cansados.

Pero hay una parte que para nosotros siempre ha sido igual de importante: rara vez lo hemos vivido solos.

Fer y Fran juntos después de entrenar en Belize box.

Entrenar en compañía cambia las cosas

Hay algo especial en compartir un entrenamiento con otras personas.

A veces es una mirada cuando nadie quiere empezar la siguiente serie. Alguien que te anima cuando tú ya habías decidido que no quedaba otra repetición. O terminar, sentarte al lado de otra persona sin necesidad de decir demasiado y saber que los dos acabáis de pasar por lo mismo.

Entrenar juntos nos ha regalado recuerdos, amistades y una forma muy particular de acompañarnos durante distintas etapas de la vida.

Hay días en los que llegas con ganas de hablar y otros en los que no quieres contar absolutamente nada. Y, aun así, entrenar al lado de alguien puede hacer que durante una hora te sientas acompañado.

Unas veces eres tú quien empuja. Otras necesitas que alguien tire un poco de ti. Celebras una marca que no es tuya. Ves progresar a alguien que empezó pensando que no podía. Te ríes entre series. Sufres acompañado.

Sin darte demasiada cuenta, empiezas a esperar ese momento del día no solo por lo que vas a entrenar, sino por con quién vas a compartirlo.

Para nosotros, esa es una de las cosas más bonitas del deporte: puede convertir un esfuerzo individual en una experiencia compartida.

Y creemos que sentirse parte de algo —saber que alguien se alegra cuando apareces y probablemente nota cuando llevas unos días sin hacerlo— puede ser tan importante para sostener una vida activa como el entrenamiento escrito en la pizarra.

Con los años también descubrimos que algunas de las cosas que aprendíamos entrenando servían para bastante más que entrenar.

Porque entrenar también es aprender

Hay cosas que son difíciles de explicar hasta que las experimentas.

Intentar algo durante meses y que un día salga.

Tener un entrenamiento horrible y volver al día siguiente.

Descubrir que algo que parecía imposible hace seis meses ahora forma parte del calentamiento.

Aprender que mejorar no siempre significa avanzar todos los días.

Aceptar que otra persona sea mejor que tú sin que eso haga menos importante tu progreso.

O descubrir que eres capaz de continuar un poco más cuando tu cabeza llevaba un rato diciéndote que parases.

Nada de esto significa que levantar más peso vaya a solucionar los problemas que tengas fuera. Probablemente no lo haga.

Pero el proceso que te llevó hasta ahí puede enseñarte cosas sobre paciencia, frustración, disciplina, confianza o constancia. Y esas herramientas sí pueden acompañarte cuando sales por la puerta.

Dentro del box construimos capacidades. Fuera descubrimos para qué sirven.

De ahí nació Belize box

Belize box es, en gran parte, un sueño que hemos tenido la suerte de convertir en realidad.

Queríamos construir el lugar que nosotros habíamos encontrado en el entrenamiento.

Un sitio al que puedas venir a mejorar. A hacerte más fuerte. A prepararte para una competición, si eso es lo que quieres. A conseguir algo que llevas meses persiguiendo. O simplemente a entrenar.

Pero también queríamos que fuera algo más.

Una fortaleza.

No una fortaleza para esconderte de lo que ocurre fuera, sino una a la que puedas llegar, sentirte en casa durante un rato y saber que hay gente preocupándose por ti.

Un lugar en el que compartir esfuerzo, progreso, frustraciones, risas y algunos de esos días en los que simplemente necesitabas venir.

Y después volver fuera un poco más preparado.

No todo el mundo necesita el mismo objetivo

Esta será una idea que aparecerá muchas veces por aquí.

Nos gusta entrenar con objetivos. Pero creemos que durante demasiado tiempo hemos asociado tener un objetivo con hacer algo extraordinario: correr una maratón, preparar una competición, levantar determinado peso o dominar una habilidad nueva.

Todo eso puede ser fantástico.

Pero para alguien el objetivo más importante puede ser mucho más sencillo: conseguir entrenar dos veces cada semana. Y mantenerlo.

Quizá dentro de un año esa persona quiera competir. O quizá no. Las dos opciones están bien.

Porque antes de conseguir que alguien sea mejor haciendo deporte, nos interesa algo más importante: que el deporte termine formando parte de su vida.

Salud primero

También queremos dejar clara otra cosa desde el principio.

Nos gusta entrenar duro. Mucho.

Nos gusta competir, buscar límites y esa sensación de terminar sabiendo que has dado todo lo que tenías ese día.

Pero no creemos que entrenar bien signifique terminar destrozado cada vez.

La intensidad es una herramienta. La fuerza es una herramienta. Correr es una herramienta. Competir también puede serlo.

La base es la salud.

Y sobre ella podemos construir rendimiento, objetivos y, si quieres, descubrir hasta dónde puedes llegar.

Entonces, ¿qué es Fuera del Box?

Precisamente este espacio.

Cada martes y jueves cogeremos una pregunta, una noticia o una idea relacionada con el entrenamiento e intentaremos entenderla un poco mejor. Los viernes, la newsletter conectará ambos artículos y abrirá una reflexión nueva.

Hablaremos de fuerza, entrenamiento funcional e híbrido, carrera, salud y bienestar. Algunas semanas terminaremos hablando de psicología, filosofía o de algo que, en apariencia, tenía poco que ver con levantar una barra.

Buscaremos ciencia cuando la ciencia pueda ayudarnos. Leeremos a personas que llevan mucho más tiempo pensando sobre algunas de estas cuestiones que nosotros. Y también daremos nuestra opinión.

No porque tengamos todas las respuestas, sino porque creemos que merece la pena hacerse las preguntas.

Pensando fuera del box

Queremos hablar de lo que hacemos dentro. Pero, sobre todo, queremos entender para qué puede servirnos fuera.

¿Por qué entrenamos? ¿Por qué abandonamos? ¿Por qué algunas veces necesitamos competir? ¿Por qué nos comparamos? ¿Por qué algo que hacemos difícil voluntariamente puede terminar haciéndonos sentir mejor? ¿Por qué pertenecer a un grupo cambia nuestra relación con el deporte? ¿Por qué queremos ser más fuertes? ¿Y qué significa realmente estar en forma?

Seguramente cambiaremos de opinión sobre algunas cosas por el camino.

Esperamos hacerlo.

Porque significará que seguimos aprendiendo.

Esto es Fuera del Box, una publicación de Belize box sobre entrenamiento, ciencia y algunas de las cosas que vamos aprendiendo mientras entrenamos.

Nos vemos aquí cada semana.

Dentro del box construimos capacidades. Fuera descubrimos para qué sirven.

— Fer y Fran